El café y el sueño, mitos y realidades

Todas las mañanas tomo un cafecito calientito para despertar, esa costumbre me la transmitió mi madre. No hay nada más delicioso que su aroma propagándose por todo mi hogar y su efecto energizante en mi cuerpo. Y como dicen, “No hay Lunes que un café no cure.”  No obstante, la gran mayoría de nosotros preferimos evitarlo por la noches, pues podría ocasionarnos algunos trastornos de sueño.

Sin embargo, recientes estudios al respecto han dado a conocer los efectos de la cafeína y nuestro reloj biológico interno. Explicando las causas reales, del por qué el café nos quita el sueño y es que dicha sustancia puede retrasar alrededor de 40 minutos dicho reloj, también denominado circadiano, el cual se encarga de regular las fases del sueño para avisar a nuestro cerebro cuándo dormir y cuándo despertar.

 

 

Si bien el café sirve para despertar, no es una realidad que provoque insomnio. Los problemas para dormir pueden tener otro tipo de origen, como la falta de actividad física, ocupar el celular antes de dormir o el estrés. De cualquier forma, si eres una persona que reacciona fácilmente a la cafeína es preferible que consumas café descafeinado que contiene los mismos beneficios que el normal. Algunos de los beneficios del descafeinado son, su alto valor nutrimental ya que es una bebida rica en potasio, vitamina B2, B3 y ayuda a disminuir el colesterol.  

Los beneficios del café van más allá de ayudarte a “espantar el sueño”,  recientemente un estudio efectuado por la Universidad del Sur de California reveló que esta bebida puede ser un buen aliado para prevenir y hasta curar ciertos tipos de cáncer. La universidad descubrió que en el caso del cáncer de colon existe una incidencia preventiva del 26%. Por otra parte, aumenta la esperanza de vida en un 15% en el caso de las mujeres y un 10% si eres hombre, esto según un estudio realizado por la Universidad de Harvard.

 

 

Tampoco debemos de extremar nuestra ingesta de café. ¿Cuántas tazas de café tomar al día? Se recomienda tomar 2 tazas de café de grano diario, y hasta 4 tazas pequeñas durante todo el día pueden ser benéficas para la salud. Nada en exceso es bueno y recuerda que un buen café se toma sin azúcar, que en muchos casos es lo que resulta peligroso para salud.

Cabe destacar que dichos efectos dependen entonces, del tipo de café que se consuma, así como la cantidad. De este modo, es conveniente saber cuándo requerimos de un espresso, para mantenernos alertas y cuándo es conveniente un café con leche para cenar y mantener una  temperatura corporal adecuada.